La mitología pirenaica y europea nos hablan del descubrimiento milagroso de imágenes sagradas por animales y pastores. Apariciones que suponían la construcción de ermitas donde honrar a esas imágenes.
El Pirineo está salpicado de multitud de estas pequeñas construcciones, que no son solamente edificios religiosos, sino que atesoran historia, arte y tradiciones. Su ubicación en magníficas atalayas ofrece además unas espléndidas vistas de nuestros valles.
Ermitas
San Salvador de Ibañeta, Muskilda en Otsagabia, Arburua en Izal, Zuberoa en Garde, Idoia en Isaba, Arrako en Belagua, San Esteban de Ugarra, Trinidad en Lumbier, Santa Fe en Epároz, Santa Quiteria en Bigüezal, Virgen de las Nieves en Irati, San Quirico en Navascués, San Pedro en Usún, San Miguel de Izaga, San Miguel en Mezkiritz, San Joaquín en Aribe, Sta. Magdalena en Luzaide-Valcarlos, etc.
Todas tienen sus características especiales.



Santa María de Muskilda es célebre santuario mariano. Conserva parte del edificio original románico de 1200. Conserva también la tradicional teja de tablilla en el coqueto tejado circular de su torre. La imagen de la virgen es una bella talla del sXIV. Pero la originalidad de Muskilda va más allá: su “propiedad” no es de la Iglesia, si no del patronato que la cuida desde hace siglos.




San Miguel de Izaga, situado en el monte homónimo, es además de una de las mejores panorámicas de las cuencas prepirenaicas, un robusto edificio de piedra, con el tejado de lajas de piedra. Su origen se remonta al sX.

De las mejores muestras de románico rural en Navarra son Santa María de Arce y Santa María del Campo en Navascués. Esta última es un edificio románico del sXII, de armónicas proporciones, con la torre construída de manera muy original en su género, en el centro de la nave única. Posee modillones esculpidos con motivos profanos y decoraciones de influencia jaquesa. De la parroquia de San Cristóbal, gótica del XIV, realizada en piedra, de notable tamaño y con planta de cruz latina, destaca su portada principal. De arco apuntado con arquivoltas cuyos capiteles están ricamente decorados con motivos figurativos de variada temática.

Bello es también el conjunto de Santa Fe en Urraul Alto, con claustro y hórreo restaurado. San Pedro de Usun está en un marco incomparable y es uno de los primeros monasterios de Navarra, documentado en el siglo IX. Está la pequeña y encantadora ermita románica de San Sebastián en Vidangoz. Casi iglesias en el mismo pueblo: San Salvador en Urzainki, Santa Magdalena en Ezkaroz y Nuestra Señora del Castillo en Roncal. O restos de la historia, como la ermita del castillo de Burgui, último recuerdo del gran castillo que tuvo en el medievo.
Estas son sólo algunos ejemplos, faltan muchas por nombrar, pero todas tienen el atractivo de ofrecer arte, historia, espléndidas vistas de nuestros paisajes.

atxatxuri digital