| El
jabalí aparece en
el escudo de Aezkoa. Son
muchas las virtudes totémicas que
un animal otorga a una colectividad en su
identificación con él. Los
aezkoanos, a juzgar por esto, serían
pacíficos y huidizos
cuando no se les molesta; pero fieros, valientes,
astutos estrategas, dominadores del espacio,
protectores de su territorio
y camada, también temibles cuando
están heridos. El jabalí aparece
“pasante” delante de un viejo
roble, símbolo de fortaleza. El Rey
Juan II de Navarra concedió la hidalguía
colectiva a los aezkoanos en 1462.

En el escudo antiguo de Roncal
aparecen un puente y una
cabeza dicen de moro
que representan la heroicidad
y la valentía de
los roncaleses en la batalla de Olast, cerca
de Burgui en el llamado “puente de
los roncaleses” en el año 785,
cuando defendieron la frontera del
Reino frente a los árabes.
La leyenda dice que una roncalesa cortó
la cabeza a un árabe y se la llevó
en su vestido (lo que da el color rojo al
traje de roncalesa). En 1797 Carlos IV le
añadió un castillo
y un lebrel, formando cuarteles,
por el comportamiento de los roncaleses
en la guerra de la Convención.

El escudo de Salazar tiene
un lobo y un cordero.
Símbolo de un pueblo ganadero
acechado siempre por el enemigo: el lobo
negro tiene un cordero de plata con los
cuernos dorados atravesado en su boca. Fue
una concesión del rey Felipe II a
los hidalgos de Salazar en 1566. Según
la versión roncalesa el lobo representa
la actitud esquiva de los salacencos frente
a la invasión del Pirineo por parte
de los sarracenos. La hidalguía colectiva
les fue concedida sin embargo en 1469
por la Reina Leonor de Navarra.

Almiradío de Navascués:
Se trata de un escudo cuartelado: Primero
de gules, las cadenas de Navarra.
Segundo y tercero, de azur, dos flores de
lis de oro. Cuarto de plata, una cruz
de Santiago, de gules.
Como cabeza del Almiradío, Navascués
utiliza también otro escudo que figura
en la bandera de guerra. Consiste en un
castillo con tres torres, partido en oro
y tres bandas de gules. El Rey Sancho le
concedió fueros en 1185.
Luzaide/Valcarlos:
Las armas de Valcarlos contienen un escudo
jaquelado de plata y sable. Parece
que su origen podría remontarse por
similar apariencia al llamado “Ajedrez
de Carlomagno” con el que según
la leyenda jugaba el monarca cerca de Valcarlos
mientras su sobrino Roldán perdía
la batalla y la vida un poco más
arriba, en el valle.
El Valle de Erro aparece
organizado desde el s XII. Fue Teobaldo
I quien ordenó en 1248 que todos
los pueblos fuesen “realengos”.
Su escudo consiste en un busto de
guerrero armado de coraza y cascote
plata con corona de oro.
Auritz-Burguete: Trae de
oro y un roble atravesado
por un ciervo andante,
partido de azur con una media luna con las
puntas hacia abajo y una estrella de ocho
puntas en oro. Lo rodea las cadenas de Navarra
en oro.
Orreaga/Roncesvalles: El
escudo de esta peculiar población
(el pueblo es en realidad la Real Colegiata)
procede del sello céreo más
antiguo de la Villa (sXIII). Es cuartelado
con un enebro sobre oro
en el 1º y 4º; un ciervo
de plata con las pezuñas y astas
en oro. Parece que este árbol, abundante
en la región, es el que da nombre
a la localidad (Orreaga en euskera significa
lugar de enebros). El blasón de la
Colegiata propiamente es una cruz
verde con el extremo superior en
forma de báculo
y la punta afinada en forma de espada.
El
antiguo escudo de Esteribar
coincidía con el blasón
de los cazadores del Valle debido
a la importancia que en la Edad Media tenían
los privilegios y tributos que los cazadores
debían al rey. Consistía en
un castillo de oro con
dos torres y rematadas con sendas flores
de lis y una más en el centro. Desde
el año 1841 usan un árbol
atravesado por un lobo.
Valle de Longuida: trae
de azur y un corazón de oro orlado
del mismo metal. Por timbre un yelmo empenachado.
Varios señoríos en este Valle
ostentan su propio escudo nobiliario (Liberri,
Ayanz, etc).
Valle de Arce: Lo compone
un árbol de sinople
(verde) y sobre él dos espadas
de plata con empuñadura de oro cruzadas
que sostienen una balanza,
símbolo de la justicia.

Lumbier/Irunberri: Consiste en
un castillo con tres torres
de plata almenadas. La torre central más
alta. El castillo está flanqueado
por una estrella de ocho
puntas a la derecha y una media
luna a la izquierda. El sello antiguo
de la villa con algún detalle más
aparece en la carta de unión que
todas las villas navarras firmaron en 1328.
En Lumbier existen numerosas casas y algún
palacio góticos y renacentistas que
ostentan los blasones de su estirpe, obtenido
como servicio al rey.
Valle
de Urraul Alto: Trae de oro con
dos corazones de gules
en pal, cortado de azur y una estrella
de oro de ocho puntas. Ambos cuarteles están
separados por una faja de gules con ocho
suéteres de oro. Por timbre un sol.
Valle de Urraul Bajo: Cortado
(dos mitades horizontales). 1ª de azur
y una estrella de oro de
ocho puntas. Borduar de gules cargada con
las cadenas de navarra
en oro. 2ª de oro y un encino.
Romanzado: Lo compone un
triángulo rustrado
(perforado en el centro), entre dos
palmas, todo de oro sobre fondo
rojo (de gules).
Valle
de Unciti: El blasón del
valle lo compone una estrella
de seis puntas de oro sobre fondo azul (de
azur).
Valle de Izagaondoa: Trae
de azur (fondo azul) y un roble
en su color natural con la peña de
Izaga que da nombra al
valle.
Oroz Betelu: Hasta el año
1845 esta población perteneció
al Valle de Arce y usaba su escudo. Después
adoptó el que figuraba en la parroquia
de San Adrián: dos palmas
en oro cruzadas sobre fondo rojo. Las palmas
simbolizan la fidelidad en el cumplimiento
del deber.
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