Los hórreos del
Pirineo son los más orientales
de la península Ibérica.
Los
hórreos, garaiak o gareak
en euskera, tienen planta cuadrangular
y cubierta a dos aguas realizada en
tablillas de madera, sustituída
en los últimos años por
tejas planas de arcilla. El conjunto
se asienta en pilares de piedra rematados
por losas circulares o tornarratas,
que sirven para evitar la entrada de
roedores. En el interior, varios compartimentos
o zizku guardan el martxagaria
o trigo sembrado en marzo, el azarogari
o trigo de octubre, -el más apreciado
para hacer pan, las babak o
habas, oloa o avena y garagarra
o cebada.
Suelen tener un sobre piso o sabaiao,
donde se guardan aperos y utensilios.
En el exterior, debajo del edificio,
entre los pilares que los sustentan
se encuentra el estercolero u ongarritegi,
donde se almacenaba el estiércol
del ganado que al mismo tiempo protegía
con su calor a los cereales de las heladas. |
|  El
hórreo aezkoano
es una variedad especial, acorde con
el clima y la construcción
autóctona. Cada casa o familia
tenía el suyo. La planta del
hórreo aezkoano es de unos
4,5x5 m, está asentado sobre
8 columnas, el tejado es a dos aguas
de fuerte pendiente para la nieve,
entre 100-120 % de pendiente. Las
paredes son de mampostería
con una puerta y en algún caso
una ventana. El tejado corriente era
de tablilla de roble o haya, como
en el resto de construcciones. La
escalera separada del edificio y las
tornarratas donde se apoya servían
para evitar la entrada de los roedores.
Urraul Alto: Quedan
dos ejemplares. En Zabalza
está el de Estoki, con la misma
estructura que en Aezkoa o Salazar
pero con menor pendiente debido a
la climatología más
suave. El hórreo de Santa
Fe dentro del monasterio,
es de mayores dimensiones y obedece
a la estructura de hórreo comunal,
o de diezmo. Eran hórreos de
todo el pueblo o de la iglesia, utilizados
para recoger grano de los vecinos.
Parece ser que existían en
algunos pueblos, dependientes del
ayuntamiento, o si era de la iglesia,
dependiente del párroco que
recogía el diezmo o impuestos
religiosos.
Salazar:
Sólo queda un bello ejemplar,
en Izal, llamado
de Ballaz, similar en estructura al
de Zabalza.
Lónguida:
El de Ekai, llamado
De Juan, es de difícil visión
por encontrarse en un patio cerrado.
Pudiera relacionarse con los hórreos
de diezmo. El de Erdozain
es un magnífico hórreo
sobre arcos de medio punto de mampostería,
reconstruido dentro del patio del
palacio hoy en ruinas de Erdozain,
y que merece una visita.
Arce:
El del pueblo de Lusarreta
tiene la misma estructura que el de
Erdozain, aunque de mayores proporciones.
Está adosado a otra casa y
está construido sobre arcos
de medio punto en mampostería.
Podría ser del sXV.
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| El “otro hórreo”
de Navarra, con características
similares a estos últimos si
bien más grande aún y
con más cuidada factura, es el
de Iratxeta, en la Valdorba. |