|  Los
megalitos que podemos encontrar en
el territorio del Consorcio Turístico
del Pirineo Navarro son fundamentalmente
de cuatro tipos:
-Dólmenes:
cámaras funerarias formadas
por grandes losas y cubiertas.
-Túmulos:
montículos de tierra y piedras.
-Cromlechs: series
de piedras clavadas de manera vertical
en la tierra, se disponen en forma
de círculos.
-Menhires: grandes
piedras aisladas también clavadas
en la tierra de forma vertical.
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Las piedras no son
sólo piedras. Las piedras apiladas,
colocadas, como todos los actos humanos
tienen sentido, buscan la trascendencia.
Parece ser que tienen valor y sentido
funerario, pero sobre todo son puertas
a espacios llenos de magia, que proyectan
cierta sacralizad. Las piedras, entendidas
así, sólo piden respeto.
La mayoría son del periodo
3000 - 900 a.c.
Los megalitos “grandes piedras”,
son algunos de los primeros testimonios
de la existencia de asentamientos
humanos más o menos estables
en una zona. Son evidencia de su existencia
y cultura, del comienzo del sentimiento
de trascendencia.
Es un fenómeno prehistórico
propio de la Europa occidental, relacionado
generalmente con ritos funerarios,
aunque también con otros de
carácter astronómico
por su orientación, representaciones
estelares, etc.
En la comarca existen estaciones megalíticas
de gran importancia y también
monumentos aislados. Algunas de ellas
están señalizadas en
parte dentro de alguna ruta (“Ruta
de la Prehistoria por el Pirineo Navarro”),
como las de Azpegi
en el Irati aezkoano o la de Sorogain
en este bello lugar del valle de Erro,
ambas con numerosos dolmenes, cromlech
y túmulos. O la de Ollate
en esta sierra de Navascués
con ejemplares de dólmenes
muy bien conservados.
El dolmen de Sakulo
o el de Arrako cerca
de esta ermita en el valle de Belagua,
con la originalidad de ser un sepulcro
de galería, raro en esta zona.
El menhir de Arrizabala
en la sierra de Abodi destaca por
la escasez de este tipo de megalitos,
aunque existen varios dólmenes
más en la sierra.
El dolmen de Bigüezal,
muy accesible desde la carretera destaca
por su situación y conservación.
También existen numerosos ejemplares
de dólmenes y cromlech en Aurizberri-Espinal
o en Ardaitz,
ambos en el Valle de Erro.
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