Quinto
Real-Sorogain es una de las
más importantes extensiones
de bosques de Navarra. Dominado
por el monte Adi (1458 m), destaca
su riqueza vegetal desde los
hayedos, pastizales,
brezales, turberas. Y la fauna
entre otros: águila real,
halcón peregrino, buitre
leonado, desmán del pirineo,
murciélago de bosque,
además de las preciadas
especies cinegéticas
como ciervos, corzos, jabalíes
y las preciadas palomas en la
“pasa”. La caza
es pues una actividad importante
en la zona.
Pero
Quinto Real no es sólo
naturaleza, sus usos tradicionales
desde hace siglos han ido dejando
un patrimonio cultural
importante para la
zona: ganadería, caza-palomeras,
aprovechamiento forestal, etc.
Muy cerca está también
las ruinas de la Real
Fábrica de Armas de Eugi
(s.XVIII) y es por
sí mismo un espacio fascinante.
Quinto
Real pertenece a los valles
de Erro, Baztan, Esteribar y
Alduides. La berrea
es, sin duda, el acontecimiento
más importante que en
los primeros días del
otoño se suscita en los
bosques de Quinto Real. Se trata
del momento mágico en
que los ciervos machos buscan
una hembra con la que aparearse
para así preservar la
especie. En esos días
los ciervos son víctimas
de un estrés fenomenal,
deambulan toda la noche de aquí
para allá sin preocuparse
apenas de comer. Comienzan con
el crepúsculo a atronar
los bosques con sus berridos
y sus cánticos, a llamar
a las hembras y marcar su territorio.
Al amanecer acuden a grandes
claros del bosque, donde los
machos se enzarzan, ante la
atenta mirada de las hembras.
De la pelea saldrá un
vencedor que se apareará
con todas las hembras.
El vencido, débil y humillado,
abandonará la zona y
volverá tras recuperarse,
para tratar de ganar el puesto.
El nombre de Quinto Real procede
de la Edad Media: en el siglo
XIII los reyes de Navarra percibían
la “quinta parte”
en concepto de aprovechamiento
de pastos y monte.
En la zona este de Quinto se
encuentra el bucólico
y apartado valle de
Sorogain. Zona de bosques
y grandes pastizales,
el ganado de los valles de Erro
y Baigorri pace en armonía
durante el verano y otoño.
En esta zona se encuentra una
importantísima estación
megalítica,
en parte señalizada en
una ruta.
El
área del hayedo de Odia
está protegido como Enclave
Natural y junto con el resto
de montes que componen Alduide
está en ejecución
la implantación de un
L.I.C., Lugar de Interés
Comunitario
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